El senyor Felip Puig, conseller d’interior de la Generalitat de Catalunya, és un subordinat nefast.
Com a subordinat del seu superior jeràrquic, el president Mas, ha enterbolit en poques hores la delicada imatge del govern de la Generalitat, escollint la forma més barroera, la menys eficient i la més impopular per, afirma, facilitar la feina dels serveis municipals de neteja a la plaça Catalunya. Si en lloc de ser conseller hagués estat alt càrrec de qualsevol empresa ja estaria al carrer. Per irresponsable, per curt de gambals i per no tenir criteri ni seny.
Ni el més irrellevant dels funcionaris ho hagués fet tan malament. Cal tenir en compte que el col·lectiu instal·lat a la cèntrica plaça de Barcelona ha demostrat abastament la seva voluntat d’entesa, de diàleg i de tranquil·litat. Ningú els imagina negant-se en rodó a permetre que els serveis de neteja fessin la seva feina. Ningú. El més senzill, el que hagués fet qualsevol amb dos dits de seny, era delegar el dia abans un tècnic municipal per posar-se d’acord amb els ocupants de la plaça, concretar hora i l’endemà fer la feina amb tota normalitat.
El conseller Puig va preferir tirar de força, enviar quatre-cents mossos d’esquadra vestits de batalla final, provocar, alarmar i aconseguir finalment que saltés la guspira que ho va encendre tot. A partir d’aquest moment els policies van fer la seva feina amb tots els mitjans al seu abast i els ciutadans vam ser testimonis incrèduls del que passava. De la batussa i de la violenta i innecessària repressió d’un grup de persones que en cap moment havien representat una amenaça. Un desastre que no aporta res, que ha encrespat els ànims i que deixa la Generalitat per terra, en mans de personatges escassament preparats pel càrrec i per l'important responsabilitat que han assumit.
Ara el govern calla o es recolza en una actitud corporativista vergonyosa i covarda i l’ajuntament socialista, enfeinat amb la preparació de la travessa del desert, mira cap a una altra banda, el que intensifica la sensació de soledat del ciutadà mig, el que viu, treballa, passeja, compra, estudia, respira i estima a Barcelona. El que es mostra orgullós de la ciutat i del país i no sap com explicar ni explicar-se que el governi gent de tan poc nivell. Com si dirigís Microsoft l’encarregat de netejar el wàter.
El sospitós Puig hauria de marxar sense fer soroll per no afectar tan negativament el seu president i el govern de la Generalitat. Podria aprofitar per dir al país que s’ha equivocat –tots ens equivoquem- i així aconseguiria comprensió i que podéssim pensar que ens administra gent d’honor, gent que quan la pífia ho reconeix i deixa el càrrec per no fer nosa. Gent digna que no vol mantenir-se en el càrrec malgrat i contra tot. Gent que no infundeix sospites i que ens agradaria saludar pel carrer.
Malauradament les seves manifestacions posteriors al desastre han evidenciat un to de supèrbia nefast, una prepotència fora de lloc i una actitud que no fa sinó confirmar el tarannà groller, insensible i no adient amb el càrrec que se li ha confiat.
Ha de marxar i el president, el senyor Mas, hauria d’escollir un conseller d’interior més intel·ligent. Ja sé que no deu ser senzill però s’hi hauria d’esforçar.
S’han d’espavilar. Tots.
Pierre Roca
5.28.2011
5.25.2011
Badalona.
Después de constatar la derrota del partido con el que más sintonizo, después de los momentos de zozobra, de llegar a creer que ya no hay esperanza y que el mundo se nos acaba he vuelto a sonreír.
Nos queda Badalona.
La ciudad de Badalona ha sido agraciada con un alcalde del Partido Popular. Un tipo joven, alto, de buena presencia y talante belicoso que será el encargado de poner en práctica las maravillas que su líder nacional, el señor Rajoy, lleva tiempo prometiendo. El pleno empleo, sin ir más lejos.
En estos momentos, recién elegido y a pocos días de la toma de posesión, el alcalde Albiol estará siendo instruido por el líder supremo y sus edecanes acerca de los portentos que cambiarán el destino de la ciudad costera. Abren sobres lacrados, desempolvan carpetas y rescatan memorias USB de la cámara acorazada de la sede pepera, allá en la calle Génova. El joven Albiol no cabe en sí de gozo. Fórmulas magistrales, aforismos del mismísimo ex presidente Aznar cedidos por la fundación FAES mediante el pago de cantidades simbólicas, tablas, proyectos... Todo. Todo lo necesario para dejar a cero el índice de paro en Badalona, para eximir la ciudadanía de tanta imposición municipal, para dar a entender a los inmigrantes díscolos –la mayoría- que deben salir del término municipal primero y del estado después y para hacer de ese núcleo de población un modelo que será sin lugar a dudas ejemplo a seguir.
Conseguido el prodigio en esa ciudad, conocida sobre todo por su afición al baloncesto y por su acreditada marca de anís, la influencia benefactora llegará, no me cabe la menor duda, al resto de la provincia, a toda Catalunya y a cada rincón del estado. En Valencia y cómo es sabido ya van viento en popa desde hace años. Unos más y otros menos, claro, pero avanzan de forma espectacular, hasta el punto de permitirse el lujo de hacer e inaugurar aeropuertos que no precisan de aviones. ¡Qué envidia! Otras ciudades o comunidades regidas por el PP están en parecida situación. No hay más que acercarse a ellas para comprobar los efectos de la poción mágica. Progreso, bienestar, paz, ciudadanos de rancia ascendencia patria, luminosos amaneceres e ilusionadas sonrisas en la faz de quien tiene la suerte de habitar esos lugares privilegiados.
Ahora, y gracias al jovial Albiol, tendremos a escasos metros de Barcelona el parque temático prometido. Unas cuantas purgas de gente venida de países poco recomendables, impuestos bajo cero, gestión privada de casi todo –el partido dispone de una inacabable lista de avezados empresarios especializados en la ingeniería financiera- y relegar el catalán al rincón de los recuerdos entrañables, entre la barretina y la “espardenya de pagès”. Vista gorda para incrementar de nuevo la construcción, mínimos servicios sociales –los que lo pasan mal no tienen más que espabilarse- más policías y menos reglamentos.
Es muy posible de la generalitat de CiU haga la vista gorda y deje pasar los previsibles excesos de ese chico tan simpático.
“Todos hemos sido jóvenes” dirán en actitud comprensiva bajo la mirada emocionada de doña Alicia Sánchez-Camacho, rebosando ternura materna ante el fruto de sus esfuerzos.
Casi un hijo...
Pierre Roca
Nos queda Badalona.
La ciudad de Badalona ha sido agraciada con un alcalde del Partido Popular. Un tipo joven, alto, de buena presencia y talante belicoso que será el encargado de poner en práctica las maravillas que su líder nacional, el señor Rajoy, lleva tiempo prometiendo. El pleno empleo, sin ir más lejos.
En estos momentos, recién elegido y a pocos días de la toma de posesión, el alcalde Albiol estará siendo instruido por el líder supremo y sus edecanes acerca de los portentos que cambiarán el destino de la ciudad costera. Abren sobres lacrados, desempolvan carpetas y rescatan memorias USB de la cámara acorazada de la sede pepera, allá en la calle Génova. El joven Albiol no cabe en sí de gozo. Fórmulas magistrales, aforismos del mismísimo ex presidente Aznar cedidos por la fundación FAES mediante el pago de cantidades simbólicas, tablas, proyectos... Todo. Todo lo necesario para dejar a cero el índice de paro en Badalona, para eximir la ciudadanía de tanta imposición municipal, para dar a entender a los inmigrantes díscolos –la mayoría- que deben salir del término municipal primero y del estado después y para hacer de ese núcleo de población un modelo que será sin lugar a dudas ejemplo a seguir.
Conseguido el prodigio en esa ciudad, conocida sobre todo por su afición al baloncesto y por su acreditada marca de anís, la influencia benefactora llegará, no me cabe la menor duda, al resto de la provincia, a toda Catalunya y a cada rincón del estado. En Valencia y cómo es sabido ya van viento en popa desde hace años. Unos más y otros menos, claro, pero avanzan de forma espectacular, hasta el punto de permitirse el lujo de hacer e inaugurar aeropuertos que no precisan de aviones. ¡Qué envidia! Otras ciudades o comunidades regidas por el PP están en parecida situación. No hay más que acercarse a ellas para comprobar los efectos de la poción mágica. Progreso, bienestar, paz, ciudadanos de rancia ascendencia patria, luminosos amaneceres e ilusionadas sonrisas en la faz de quien tiene la suerte de habitar esos lugares privilegiados.
Ahora, y gracias al jovial Albiol, tendremos a escasos metros de Barcelona el parque temático prometido. Unas cuantas purgas de gente venida de países poco recomendables, impuestos bajo cero, gestión privada de casi todo –el partido dispone de una inacabable lista de avezados empresarios especializados en la ingeniería financiera- y relegar el catalán al rincón de los recuerdos entrañables, entre la barretina y la “espardenya de pagès”. Vista gorda para incrementar de nuevo la construcción, mínimos servicios sociales –los que lo pasan mal no tienen más que espabilarse- más policías y menos reglamentos.
Es muy posible de la generalitat de CiU haga la vista gorda y deje pasar los previsibles excesos de ese chico tan simpático.
“Todos hemos sido jóvenes” dirán en actitud comprensiva bajo la mirada emocionada de doña Alicia Sánchez-Camacho, rebosando ternura materna ante el fruto de sus esfuerzos.
Casi un hijo...
Pierre Roca
5.17.2011
DSK.
Una observació del periodista i amic Josep Maria Martí, del diari El País, m’ha fet deixar de costat la primera teoria de la conspiració que es podia aplicar al cas del senyor Dominique Strauss-Kahn: un parany teledirigit pel president francès Sarkozy per desactivar qui podia disputar-li el poder a les properes eleccions.
Els elements hi eren. L’hotel on va tenir lloc l’incident, Sofitel, és de propietat francesa. Diferents informadors asseguren que el patró del grup Accor, propietari de la marca Sofitel, pertany al cercle més íntim de la parella presidencial, el que pot fer pensar que la feina d’eventuals serveis paral·lels francesos n’hagués estat facilitada.
El periodista Martí, bon coneixedor del panorama internacional, apunta més amunt, concretament als “lobbys” xinés i indi, impacients per sortir de l’anonimat i assolir responsabilitats de relleu a les grans institucions financeres internacionals.
Per altra banda hi ha una apreciació personal. El senyor Strauss-Kahn té seixanta-i-un anys. Jo mateix tinc una edat no massa diferent i no m’imagino sortint de la dutxa tan afamat de sexe com per tirar-me a sobre de la cambrera que està fent l’habitació de l'hotel. No m’hi veig per una qüestió de respecte i de seny i per raons físiques, quedi clar. La força i les urgències dels vint-i-cinc anys queden lluny i les eines sexuals reaccionen ara de forma menys imperativa, ja m’entenen.
El polític francès, a més, pot ser moltes coses però no és tonto. Tot al contrari. És un orador brillant, un economista de prestigi, un “animal polític” hàbil i un home seductor que moltes dones miren amb bons ulls. No crec que un personatge així pugui cometre el que se li atribueix i crec, en canvi, que una cambrera –o el que sigui- pot ser temptada, per no dir comprada, per una bona quantitat de dòlars. Com gairebé tothom, per cert.
Si els serveis xinesos o indis han dissenyat i dirigit l’acció serà difícil detectar-los i demostrar la innocència de l’alt funcionari de l'FMI. Són col·lectius difícilment identificables en una ciutat com New York, poblada per gent de tantes races i procedències i especialment per persones originàries d’aquests dos enormes països asiàtics.
També s’ha de tenir en compte que DSK no és un home especialment estimat i que la notícia de la seva relliscada, conscient o provocada, deu haver complagut als titulars de nombrosos despatxos de França i d’arreu del món. Li agrada gastar diners sense amagar-se’n –disposa d’una considerable fortuna familiar- porta una vida de luxe que molts li retreuen i a més la seva companya és una ex presentadora de la televisió francesa. Una dona bella, intel·ligent i aparentment feliç, el que fa la parella encara més odiosa per molta gent.
L’home ara detingut a NY ho té tot per atreure les critiques dels milions de moralistes d’arreu que esperen ansiosament el moment de la venjança contra qualsevol ésser humà ric, intel·ligent, triomfador i a sobre feliç. L’enveja és un dels mals endèmics de la humanitat i les ocasions com aquesta ens ho demostren amb un aclaparador luxe de detalls.
Espero ingènuament que les coses s’aclareixin, que el senyor Strauss-Kahn torni aviat a casa i que la cambrera, si realment ha estat humiliada, sigui compensada com la llei estableix.
Pierre Roca
Els elements hi eren. L’hotel on va tenir lloc l’incident, Sofitel, és de propietat francesa. Diferents informadors asseguren que el patró del grup Accor, propietari de la marca Sofitel, pertany al cercle més íntim de la parella presidencial, el que pot fer pensar que la feina d’eventuals serveis paral·lels francesos n’hagués estat facilitada.
El periodista Martí, bon coneixedor del panorama internacional, apunta més amunt, concretament als “lobbys” xinés i indi, impacients per sortir de l’anonimat i assolir responsabilitats de relleu a les grans institucions financeres internacionals.
Per altra banda hi ha una apreciació personal. El senyor Strauss-Kahn té seixanta-i-un anys. Jo mateix tinc una edat no massa diferent i no m’imagino sortint de la dutxa tan afamat de sexe com per tirar-me a sobre de la cambrera que està fent l’habitació de l'hotel. No m’hi veig per una qüestió de respecte i de seny i per raons físiques, quedi clar. La força i les urgències dels vint-i-cinc anys queden lluny i les eines sexuals reaccionen ara de forma menys imperativa, ja m’entenen.
El polític francès, a més, pot ser moltes coses però no és tonto. Tot al contrari. És un orador brillant, un economista de prestigi, un “animal polític” hàbil i un home seductor que moltes dones miren amb bons ulls. No crec que un personatge així pugui cometre el que se li atribueix i crec, en canvi, que una cambrera –o el que sigui- pot ser temptada, per no dir comprada, per una bona quantitat de dòlars. Com gairebé tothom, per cert.
Si els serveis xinesos o indis han dissenyat i dirigit l’acció serà difícil detectar-los i demostrar la innocència de l’alt funcionari de l'FMI. Són col·lectius difícilment identificables en una ciutat com New York, poblada per gent de tantes races i procedències i especialment per persones originàries d’aquests dos enormes països asiàtics.
També s’ha de tenir en compte que DSK no és un home especialment estimat i que la notícia de la seva relliscada, conscient o provocada, deu haver complagut als titulars de nombrosos despatxos de França i d’arreu del món. Li agrada gastar diners sense amagar-se’n –disposa d’una considerable fortuna familiar- porta una vida de luxe que molts li retreuen i a més la seva companya és una ex presentadora de la televisió francesa. Una dona bella, intel·ligent i aparentment feliç, el que fa la parella encara més odiosa per molta gent.
L’home ara detingut a NY ho té tot per atreure les critiques dels milions de moralistes d’arreu que esperen ansiosament el moment de la venjança contra qualsevol ésser humà ric, intel·ligent, triomfador i a sobre feliç. L’enveja és un dels mals endèmics de la humanitat i les ocasions com aquesta ens ho demostren amb un aclaparador luxe de detalls.
Espero ingènuament que les coses s’aclareixin, que el senyor Strauss-Kahn torni aviat a casa i que la cambrera, si realment ha estat humiliada, sigui compensada com la llei estableix.
Pierre Roca
Subscriure's a:
Missatges (Atom)